PROPIEDADES
DE LA LECHE DE CABRA
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Entre el 10% y 15% de la población
infantil tiene algún tipo de rechazo a la leche de vaca,
por lo que la leche de cabra puede ser utilizada como alimento de
elección en individuos alérgicos o intolerantes a
la lactosa, depen- diendo del grado de patología que manifieste.
Aquí presentamos las propiedades más relevantes de
la leche de cabra para que Usted pueda tener una visualización
de sus virtudes, ventajas y beneficios que aporta a la nutrición
infantil.
La
leche de cabra tiene glóbulos de grasa de 2.5 micras de tamaño,
mientras que en la leche de vaca son de más de 3 micras y
no tienen una enzima llamada aglutinina, que es la encargada
de que estos glóbulos se adhieran entre sí, por lo
cual las partículas grasas de la leche de cabra son mejor
digeridas y toleradas, tanto por los niños como por adultos
y ancianos.
También
es rica en ácidos grasos de cadena corta y mediana, y ácidos
grasos esenciales. Los ácidos grasos son desde el punto de
vista metabólico únicos en la provisión de
energía en el crecimiento de los niños. Su
efecto es hipocolesterolémico sobre los tejidos,
ya que inhiben los depósitos de colesterol y disuelven el
colesterol de los contenidos biliares. Esta
leche posee un sabor más agradable que la mayoría
de las leches sintéticas. |
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Tiene
un menor porcentaje de lactosa respecto de la leche de vaca, lo
cual hace que sea apta para el consumo en personas con dificultades
para tolerar este azúcar.
Otra
de las ventajas es que la leche de cabra contiene más Vitamina
A, en lugar de carotenos, lista para ser asimilada por el organismo.
Posee un alto poder Buferante debido a la caseína
y el sistema fosfato, por lo cual es aconsejable en el
tratamiento de úlceras, es decir, de gran capa- cidad amortiguadora
de la acidez, que la convierte en ideal para el tratamiento de desórdenes
gastro- esofágicos. La
leche de cabra presenta menor nivel de colestero,l entre un 30%
y 40% menos que otras leches, así se convierte en un producto
importante para la prevención de la diabetes y arteriosclerosis
u otras afecciones cardiovasculares.
Desde el punto de vista cardíaco es más saludable
puesto que contiene ácidos grasos esenciales y una mayor
proporción de ácidos grasos de cadena corta y mediana.
Teniendo
en cuenta el contenido proteico, la leche de cabra contiene menos
caseína del tipo alfa 1, igual cantidad que en la leche materna
humana.
No con- tiene caseína Beta1, siendo ésta la |
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mayoría de las alergias que presentan los niños a
la leche de vaca.
La
leche de cabra no posee caseína del tipo beta 1 que es exclusiva
de la leche de vaca. Ofrece mayor biodisponibilidad de minerales
por lo que resulta benéfica para la prevención y el
control de enfermedades.
El
contenido en minerales de la leche de cabra y de vaca es similar,
si embargo, la leche de cabra contiene un 13% más de
calcio, 47% más de vitamina A, 27% más de selenio,
134% más de potasio, tres veces más de ácido
nicotínico y es cuatro veces superior en su contenido de
cobre.
Posee un alto contenido en hierro, fácilmente absorbible,
mejorando las condiciones de vida de pacien- tes anémicos. |
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LA
LECHE DE CABRA Vs. LA LECHE DE VACA |
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Aunque la leche de cabra solo supone un 3%
de toda la leche que se consumen el mundo, en algunos países
de Asia como Turquía, Irán, India, China, etc., se
toma tanto o más que la de vaca.
Tradicionalmente
se ha dado a los bebés y niños que no podían
tomar leche materna y tampoco toleraban la leche de vaca y hoy en
día se emplea principalmente en la elaboración de
diversos derivados lácteos. La leche de cabra es un lácteo
compuesto fundamentalmente por agua. Tiene un bajo aporte calórico
debido a la cantidad de hidratos de carbono y grasas que contiene.
Aporta proteínas de muy buena calidad. En cuanto
a vitaminas y minerales, la leche de cabra destaca
en su contenido de calcio y vitamina D, sustancias
esencia- les para la formación de huesos que ayuda a prevenir
enferme- dades como la osteoporosis. También contiene un
aporte destacado de vitamina B2 o riboflavina y de vitamina
A.
En
resumen: Es posible decir que la leche de cabra es especialmente
indicada para:
· Alergias
· Hipercolesterol
· Osteoporosis
· Anemia
· Reflejo Gastroesofágico
· Úlceras gastro-duodenales
· Trastornos digestivos
· Afecciones Cardivasculares
Es
más sabrosa que la leche de vaca y algo más dulce.
Debido a que su sabor es más intenso que el de la leche de
vaca, su aceptación es es muy buena luego de vencer el preconcepto.
La
grasa de la leche de cabra es más digestible que la de vaca,
debido a que sus glóbulos o gotitas de grasa son más
pequeños y más fácilmente atacables por los
jugos digestivos. Esta
ventaja la convierte en una buena opción para niños,
ancianos y personas que sufren trastornos gástricos, como
digestiones pesadas y úlceras. Además,
el pequeño tamaño de la grasa hace que los glóbulos
queden en |
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suspensión en vez de flotar hacia la superficie y formar
la nata. Por tanto la leche de cabra no necesita ser homogeneizada.
La
leche de cabra es rica en ácidos grasos esenciales y de cadena
corta y mediana que son fácilmente digeribles con respecto
a los ácidos grasos de cadena larga presentes en la leche
de vaca.
Por
otro lado sus glóbulos grasos son de 2 micras de diámetro,
más pequeños que los encontrados en la leche de vaca
(3 micras), permitiendo una mejor digestibilidad de la misma. Presen-
ta un 35% menos de colesterol.
La
tasa de proteínas si bien es algo inferior a la hallada en
la leche de vaca, es de óptima calidad por la adecuada distribución
de los aminoácidos que la componen, brindando la característica
de ser mucho menos alergizante.
Al
igual que la leche materna humana, contiene menos caseína
Alfa1 y no contiene del tipo Beta1 que son las principales
respon- sables de la mayoría de las alergias a la leche de
vaca.
Es
poco alergénica por la escasa cantidad de caseína
y por lo tanto, adecuada para quienes son alérgicos a esta
proteína tan abundante en la leche de vaca. En cambio, si
en lugar de alergia a la caseína existe alergia a la proteína
Beta-1 actoglobulina, la leche de cabra no es más beneficiosa
que la de vaca ya que ambas tienen la misma cantidad. Hay
estudios que demuestran que algunas personas con afecciones de las
vías respiratorias, suelen observar mejoría consumiendo
esta leche ya que tienden a producir menos mucosidad que con la
leche de vaca.
La
leche de cabra contiene niveles muy bajos de lactosa, el azúcar
propio de la leche, por lo que resulta muy útil para personas
intolerantes a la lactosa, ya que contiene un 21% menos que la leche
de vaca. Por
último, en cuanto a su contenido de minerales y vitaminas,
se observa que tiene un 13% más de Calcio, |
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134% más Potasio, 27% más Selenio, cuatro veces más
Cobre, mayores niveles de Hierro, menos Sodio y un 47% más
de Vitamina A.
Acidos
Grasos: La Leche de Cabra posee ácidos grasos de
cadena corta y mediana que se absorben directamente por difusión
pasiva. En la leche de vaca la mayoría de los ácidos
grasos son de cadena larga por lo que requieren de un proceso de
esterificación previo a ser absorbidos.
También
la Leche de Cabra tiene mayor cantidad de ácidos grasos esenciales.
En la Leche de cabra hay poca cantidad de alglutinina,
que es una proteína que produce que los glóbulos de
grasa se unan entre sí, tornando más difícil
la digestión de la leche... Además el tamaño
de los glóbulos de grasa es menor en la Leche de Cabra, facilitando
su digestión.
Proteinas:
En la leche hay tres tipos de proteínas: Las CASEINAS,
las PROTEINAS HIDROSOLUBLES y el NITRÓGENO NO PROTEICO. A
su vez cada una de estas encierran subgrupos protéicos. Hay
caseínas alfa, beta y kappa, y dentro de las proteínas
hidrosolubles hay también diferentes tipos.
Lo
más importante es que la Leche de Cabra no contiene caseína
Beta1, responsable de la mayoría de las alergias a la
leche de vaca.
Hidratos
de Carbono: La
Leche de Cabra tiene menos lactosa. Esto beneficia a personas que
por alguna deficiencia en la LACTASA (enzima encargada de hidrolizar
este azúcar) son intolerantes a la misma. |
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ALTERNATIVAS
EN LA ALIMENTACIÓN INFANTIL y LA LACTANCIA |
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La Leche Materna: Es
la mejor leche para el niño en sus primeros meses de vida,
dado que a través de ella se transfieren las defensas de
la madre, las cuales son importantes sobretodo frente los microorganismos
causantes de diarreas. Las fórmulas artificiales carecen
también de una enzima exclusiva de la leche materna que es
la lipasa, la cual, activada por las sales biliares facilita la
digestión de la grasa de la leche.
Es rica en aminoácidos libres y cistina. Aunque su contenido
de hierro es más bajo que el de la leche de vaca, éste
es más fácil de absorber. La lactoferrina presente
en el calostro humano puede desempeñar un papel fundamental
en la protección del bebé frente a las infecciones
gastrointestinales. Sus niveles descienden en los primeros días
pero en la leche definitiva se encuentra presente hasta en una concentración
10 veces superior a la hallada en la leche de vaca.
Las inmunoglobulinas presentes en la leche materna no se absorben
y permanecen en el tubo digestivo al que protegen de la colonización
por microorganismo patógenos.
Presenta lizosima, una proteína de pequeño tamaño
capaz de destruir las paredes de las bacterias. Se encuentra en
mayor concentración en los primeros días de la lactación
y potencia la acción de los leucocitos.
En
cuanto al contenido de grasas, es variable. Representa el 35% y
50% de las necesidades de energía. La lactosa es el principal
azúcar, seguido de la galactosa, fructosa y otros oligosacáridos.
Aporta el 40% de la energía necesaria para el niño,
facilita la absorción de hierro y promueve la colonización
por L. Bifidus. La
concentración de calcio, hierro, magnesio, zinc, flúor
y potasio son adecuadas para los requerimientos
nutricionales del bebé. |
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Numerosas
hormonas como la oxitocina, la prolactina, esteroides ováricos,
adrenales y prostaglandinas están presentes en la leche materna.
La
Leche de Vaca: La
leche de vaca es demasiado rica en proteínas, fósforo
y sodio, especialmente para bebés de 0-12 meses, los cuales
tienen riñones aún inmaduros que deben agotarse para
eliminar el exceso de nutrientes. En
los casos de alergias y/o intolerancia a las proteínas de
la leche de vaca éstas ocasionan una reacción en la
mucosa del intestino, provocan- do sangrado en el estómago
que puede resultar en una anemia por deficiencia de hierro, o reacciones
de enzimas o digestivas.
Desde
el punto de vista nutricional se sabe que las proteínas,
nutriente esencial en la formación de tejidos y necesario
en el crecimiento y desarrollo, así como todo proceso de
reposición de tejidos, tienen mayor valor biológico
si son de origen animal y no se sustituyen por proteínas
de origen vegetal, aunque sí pueden complementarse. Si
lo relaciona- mos con el calcio, la leche de vaca contiene de 105
mgs a 120 mgs frente a 20 mgs de la soja.
La
intolerancia a la lactosa es una patología que se caracteriza
porque el individuo es incapaz de producir suficiente enzima lactasa,
lo cual dificulta la digestión de la leche y ocasiona síntomas
diver- sos, como dolores abdominales, distensión y diarreas.
Contiene
cinco veces más vitamina B12 y diez veces más ácido
fólico que la leche de cabra.
El
Jugo de Soja: Su
alto contenido de "antinutrientes" (fita- tos) interfieren
en la absorción del hierro y el zinc, al mismo tiempo que
su contenido de calcio es menor que el de la de vaca. |
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Se recomienda que este alimento debe ser incorporado como parte
de una alimentación completa como las demás legumbres,
para el caso de población vulnerable, como es el caso de
los niños menores de cinco años.
En
menores de dos años está desaconsejado su uso. En
este grupo etéreo, el único alimento a base de soja
que puede utilizarse son las fórmulas a base de aislado proteico
de soja debidamente suplementadas con los aminoácidos limitantes,
vitaminas y minerales adecuados a sus requerimientos, por indicación
profesional en caso particulares.
En
el mismo sentido se recomienda no denominar al jugo de soja como
"leche" dado que no la sustituye de ninguna manera.
Si
nos referimos a la denominación de "leche" como
lo determina el Código Alimentario Argentino, vemos que como
tal se entiende al producto obtenido por el ordeño total
e interrumpido en condiciones de higiene de la vaca lechera o de
otro animal mamífero en cuyo caso se agrega la denominación
de la especie correspondiente.
Se
entiende por lo tanto que en todos los casos se hace referencia
a un producto de origen animal.
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RESULTADOS
DE INVESTIGACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA (ESPAÑA) |
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Investigaciones de la Universidad de Granada (España) demuestran
los efectos del consumo de la leche de cabra
El
consumo de la leche de cabra baja el colesterol y favorece la absorción
de grasa, proteínas, calcio y otros minerales de la dieta
El
Grupo de Investigación “Alimentación, Nutrición
y Absorción” (Grupo ANA) de la Universidad de Granada
ha demostrado que la leche de cabra es más beneficiosa para
el consumo humano que la leche de vaca, ya que no sólo sirve
para tratar determinadas patologías, sino que su consumo
habitual puede prevenir de la aparición de algunas enfermedades
y dolencias habituales en nuestros días.
La
investigación sobre la leche de cabra se inició por
el Grupo ANA en 1996, en el marco de un proyecto subvencionado por
la Dirección General de Ciencia y Tecnología del Ministerio
de Educación y Ciencia. A lo largo de estos años,
el Grupo, -dirigido por la profesora Margarita Sánchez Campos
y formado por las Doctoras Mª Mercedes Barrionuevo Díaz,
Mª Inmaculada López Aliaga, Mª José Muñoz
Alférez y Mª Teresa Nestares Pleguezuelo- ha publicado
sobre este tema siete trabajos en revistas científicas especializadas
de gran prestigio y leído cuatro tesis doctorales.
El
último trabajo de investigación, realizado Patricia
Quesada Peña bajo el título “Efecto beneficioso
de la leche de cabra sobre la
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utilización nutritiva de proteína, hierro y cobre
en síndromes de malabsorción”, ha demostrado
cuáles son los efectos del consumo de la leche de cabra en
relación con la leche de vaca en animales, para su extrapolación
a humanos; así mismo analiza cómo afecta a la absorción
de grasa, proteínas, y una serie de minerales tales como
calcio, fósforo, magnesio, hierro, cobre, cinc y selenio,
y su depósito en los órganos más importantes
relacionados con el metabolismo de estos minerales.
Las
investigaciones han mostrado que la proteína de la cabra
“es de mejor calidad que la de la leche de vaca y de más
fácil absorción por el organismo”. En cuanto
a la grasa, es más fácil de digerir que la de vaca
dado que “los glóbulos de la grasa de la leche de cabra
son mas pequeños que los de la de vaca y, además por
su alto contenido en ácidos grasos de cadena media (MCT)
no necesita, en gran proporción, de la bilis (sales biliares)
para su digestión y absorción”.
Las
investigadoras subrayan que por ser ácidos grasos de cadena
media, llegan directamente al intestino y de éste a la sangre,
por lo que son rápidamente metabolizados y producen energía
de forma inmediata; además, este tipo de grasa no se deposita
y por lo tanto no engorda”. Según este grupo de investigación
la grasa de la leche de cabra, por su alto contenido en MCT, disminuye
los niveles de colesterol.
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Los efectos beneficiosos de la leche de cabra con respecto a la
de vaca no se detienen aquí, sino que se ha demostrado que,
en cuanto al calcio, su consumo “aumenta mucho su absorción
y depósito a nivel del hueso, lo que es muy beneficioso tanto
para las personas adultas como para las mujeres que sufren procesos
de osteoporosis sobretodo a partir de la menopausia”, y que,
a diferencia lo que ocurre con otros alimentos ricos en calcio,”
la leche de cabra favorece también la absorción de
hierro y su depósito en órganos diana”, lo que
puede beneficiar a personas propensas a sufrir anemias.
De
hecho este grupo está finalizando otro proyecto financiado
por el Ministerio de Ciencia y Tecnología sobre el efecto
de las leches de cabra y vaca, enriquecidas o no en calcio, en estado
de ferrodeficiencia. La leche de cabra tiene también efectos
beneficiosos sobre el metabolismo de otros minerales tales como
fósforo, magnesio, cobre, cinc y selenio.
Desafortunadamente,
el consumo de leche de cabra sigue siendo muy bajo con respecto
al de vaca, debido en gran parte a su escasa comercialización.
Las
investigadoras recomiendan el consumo de la leche de cabra o de
los productos derivados de la misma, en la población en general
y en ciertas patologías, como los síndromes de mala
absorción.
Fuente:
Universidad de Granada [09/11/2003]
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LECHE
CRUDA Y PASTEURIZADA |
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La leche es la materia prima fundamental para
la elaboración del queso y dependiendo del origen de ella,
ya sea de ganado ovino, caprino o vacuno así será
el resultado final del queso, tanto su sabor sobre todo como su
textura.
Los quesos más suaves son los que están elaborados
con leche de vaca y los más fuertes o madurados son sobre
todos los quesos de oveja que predominan sobre todo en la Meseta.
En el norte Atlántico predominan las vacas, con sus distintas
razas autóctonas, en cambio las ovejas se adaptan mejor a
las diversas condiciones ambientales.
La
leche ya sea de vaca, cabra o de oveja o incluso de mecla puede
tratarse o no antes de la elaboración del queso.
Si
se utiliza la leche cruda, es decir, sin tratar, el queso conserva
más su sabor, con toda su grasa. |
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Si la leche se pasteuriza es decir, se higieniza por medios mecánicos,
hirviéndose a temperaturas elevadas Se le extrae la grasa
y todos los gérmenes que pudiera contener pero su sabor variaría
sino fuera bien tratada.
Cruda:
Se le denomina así a la leche que no se trata previamente
al proceso de elaboración del queso, sin afectar así
al gusto de la leche.
Pasteurizada:
La leche que se somete a un elevado efecto de calor para destruir
así las bacterias y gérmenes dañinos sin alterar
su composición y cualidades se le denomina pasteurizada.
Curiosidades:
Lsa leche de cabra es más blanca que la de vaca.
Esta blancura de la leche de cabra y de los quesos que con ella
se elaboran se debe a la ausencia de caroteno. |
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El caroteno es un pigmento vegetal que confiere un color anaranjado
o amarillento en algunos alimentos, como por ejemplo la zanahoria.
Los
carotenos pasan a la leche mediante la alimentación con pasto
del animal. Es por eso que la leche de vaca, al contener carotenos,
tiene un color amarillento.
En
cambio en la leche de cabra esos pigmentos se transforman en vitamina
A, que es incolora, y por tanto no le confiere ninguna tonalidad.
La
brucelosis o fiebre de Malta es una enfermedad que muchas veces
se ha asociado al consumo de la leche de cabra. Hoy en día
la leche de cabra que se comercializa, está higienizada y
tratada con calor, por lo que no presenta ningún problema
sanitario. |
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CONSEJOS
PARA DEGUSTAR EL QUESO |
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Cuándo se debe de consumir el queso
al principio o al final de una comida?
La respuesta es muy sencilla, cuando más le apetezca. Las
costumbres en los diferentes países son muy distintas y no
por ello están mal. Los franceses, suelen tomar el queso
al final de la comida como colofón a una buena comida, los
españoles al principio en las “tapas”. La ventaja
de tomar el queso al inicio, es que permite descubrir y percibir
aromas y sabores que en ningún caso se verán eclipsados
por ningún otro plato que previamente haya saturado nuestros
sentidos.
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¿A qué temperatura se consume el queso?
Los quesos deben de consumirse a una temperatura entre 20-25º
C más en la banda superior para los quesos con textura dura
(curados, viejos y añejos) y en la banda inferior los semicurados,
oreados y tiernos. Si el queso es fresco, se recomienda no superar
los 15ºC
¿Cómo
se debe de cortar el queso?
El queso se debe de cortar dependiendo de la forma que éste
tenga.
Se puede utilizar dos tipos de corte: tacos y “lonchas”.
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Consejos en la compra y en la conservación
Conviene
evitar el consumo de leche de cabra que no tenga un control sanitario
y que carezca de etiqueta, al igual que cualquier otro producto
lácteo. Una vez abierto el envase es necesario mantenerlo
en refrigeración y no conservarlo más de 4 días
aproximadamente. Incluso ésta leche se adapta perfectamente
a la congelación y resulta un paso muy favorable para su
conservación durante meses.
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